Comportamiento del Búho y Lechuza

Comportamiento del Búho y Lechuza

Comportamiento del Búho y Lechuza

La vinculación de los búhos con la noche tiene siglos de antigüedad. Estas aves, de gran capacidad de adaptación, manifiestan un comportamiento nocturno que no ha pasado desapercibido a muchos artistas, pero además de esto, existen muchos datos interesantes sobre sus hábitos.

Muchos estrigiformes realizan sus actividades más importantes durante las horas sin sol; sin embargo, la mayoría de las especies son más crepusculares y salen de caza al anochecer o antes del amanecer. Las lechuzas son casi estrictamente nocturnas y apenas unos cuantos búhos verdaderos cazan durante el día, como el mochuelo de madriguera (Athene cunicularia) y algunos que viven en regiones situadas muy al norte y sur del globo, en las que el verano se caracteriza por tener más horas diurnas.

¿Cómo logran cazar sin luz solar? Gracias a su visión y oído agudos.

¿Cómo logran cazar sin luz solar? Básicamente, gracias a su visión y oído agudos, pero también a sus plumas que, debido a una adaptación, no producen ningún sonido al volar y así la presa no escucha que se acercan sus depredadores. Durante el día, los búhos pasan mucho tiempo descansando en sus dormideros o encaramados en el interior de agujeros, sin hacer prácticamente nada. Al atardecer, comienzan a estirar sus alas y sus patas, a acicalar su plumaje y rascarse la cabeza para prepararse a salir de la inactividad, y después se alejan silenciosamente. Así es el día a día típico de un estrigiforme.

Hay algunas excepciones. Los búhos que se encuentran en temporada reproductiva están en continuo contacto con su pareja y con sus crías. A decir verdad, ellos no son animales sociales sino solitarios; no forman grandes bandadas, no viven en grupos y no cazan juntos. Sin embargo, tienen que poner en práctica sus habilidades de socialización desde el momento en que comienza su temporada reproductiva. En este período, es el macho el principal individuo que corteja.

comportamiento_624

A pesar de su comportamiento solitario, los estrigiformes no están aislados entre sí; varios individuos pueden descansar en una zona de forma muy cercana e incluso en algunos casos no tienen problema en descansar en pares. Por ejemplo, durante los días de invierno varios búhos chicos (Asio otus) pueden reunirse para descansar juntos. Casi todos los estrigiformes son sedentarios, es decir, se mantienen en el mismo lugar año con año. Solo algunos individuos de algunas poblaciones se trasladan hacia otras regiones y pueden considerarse migratorios. Algunos más son nómadas: se mueven continuamente de hábitat en hábitat.

Búhos y lechuzas son mayoritariamente territoriales, comportamiento que se agudiza durante la temporada de incubación.

Búhos y lechuzas son mayoritariamente territoriales, comportamiento que se agudiza durante la temporada de incubación y cría, cuando el macho y la hembra se tornan más agresivos de lo normal con tal de proteger el contenido del nido. Fuera de este período, por lo regular son aves muy tranquilas y no demuestran agresividad a menos que se les provoque. Si un intruso la molesta, el ave despliega sus alas y cola para aparentar mayor tamaño, silba, chasquea el pico y, en el caso de las lechuzas, mueve la cabeza frenéticamente hacia arriba y hacia abajo.

Los ataques a seres humanos son sumamente raros, extraordinarios, pero algunas especies de estrígidos son muy agresivas hacia las personas. Si algún individuo tiene la desdicha de deambular cerca del nido, aun sin darse cuenta, existen probabilidades de que el búho pueda inclinarse y agitar, erizar o esponjar sus plumas. Se ha reportado unos pocos casos de ataques violentos; en uno, un hombre de Escocia fue atacado físicamente por un búho (probablemente búho real), y en otro, el fotógrafo Eric Hosking perdió el ojo izquierdo tras el evento.

Vocalizaciones

El hecho de que no sean sociales no significa que no se comuniquen. El clásico ululato de los búhos está muy presente en las personas, aunque tienen un abanico más amplio de sonidos. Los estrigiformes se comunican con vocalizaciones y movimientos del cuerpo, y a menudo estos últimos están acompañados de sonidos. Son más vocales durante la temporada de reproducción.

Las lechuzas suelen emitir chillidos, silbidos, alaridos, gritos y algunos gorjeos y graznidos.

Las lechuzas suelen emitir chillidos, silbidos, alaridos, gritos y algunos gorjeos y graznidos. Se cree que los sonidos varían de acuerdo con la región, pero hay poca variación entre los individuos. Aún así, cada especie tiene una llamada distintiva que los diferencia entre sí.

Los miembros del género Megascops tienen dos vocalizaciones principales: una, utilizada para establecer su dominio, y otra usada durante el cortejo. Por lo general, las llamadas agresivas son emitidas cuando el ave defiende su territorio.