Mochuelo de Madriguera

Mochuelo de Madriguera

Mochuelo de Madriguera

Athene cunicularia

Esta especie es atípica entre los estrigiformes. Sus largas patas, su vida en madrigueras y sus hábitos diurnos la hacen una de las más interesantes que se han encontrado en América.

Descripción

El mochuelo de madriguera es un ave pequeña, de cuerpo compacto y ligeramente robusto. La cabeza es redondeada, sin largos mechones de plumas a los lados, y la cola es corta. De su anatomía sobresalen unas piernas delgadas y larguiruchas que le brindan una altura extra, necesaria para observar mejor su entorno debido a su costumbre de permanecer al nivel del suelo. El pico, debajo de unos grandes ojos amarillos, tiene una forma ganchuda y es relativamente corto.

Orden: Strigiformes
Familia: Strigidae
Género: Athene

Su cuerpo exhibe un plumaje marrón con manchas blanquecinas. El pecho se observa más claro y a ambos lados del rostro y el mentón tiene plumas blancas. También las tiene encima de los ojos, confiriéndole una mirada algo ceñuda. El plumaje de los individuos jóvenes es más uniforme, pues las manchas blancas se desarrollan a medida que crecen.

Es una especie de corta longitud: registra de 19 a 28 centímetros. Su envergadura es de aproximadamente 50-61 centímetros, y el peso está en torno a los 140-240 gramos. La diferencia de tamaño entre machos y hembras es realmente mínima, si bien ellas tienden a tener un plumaje más oscuro.

Distribución y hábitat

Pueden verse individuos desde Canadá hasta Tierra del Fuego en Argentina y Chile.

Puede verse individuos de Athene cunicularia en la mayor parte de América, desde Canadá hasta la Patagonia y Tierra del Fuego en Argentina y Chile, a través de Estados Unidos, México, Belice, Guatemala, Honduras, El Salvador, Haití, Aruba, Venezuela, Colombia, Cuba, República Dominicana, Paraguay, Brasil, Uruguay, Guyana, Trinidad y Tobago, Perú, Surinam, Bolivia, Ecuador y Bahamas.

Praderas, llanuras sin árboles, sabanas, pastizales y en general regiones desérticas y abiertas corresponden a sus hábitats. Pueden vivir en campos de golf, cementerios, aeropuertos, terrenos baldíos y otros sitios en las zonas pobladas. En Estados Unidos, el mochuelo de madriguera es abundante en los mismos hábitats de los perritos de la pradera, pues gusta de usar las madrigueras ya excavadas.

Características del mochuelo de madriguera

Mochuelo de madriguera – Athene cunicularia

Alimentación

Su dieta carnívora se basa en presas pequeñas, regularmente insectos y mamíferos, aunque las aves, los anfibios y los reptiles como las ranas y las lagartijas también tienen cabida si están disponibles. Por lo general, el ave consume grillos, escarabajos, polillas, caracoles, termitas, saltamontes, escorpiones, arañas, milpiés, ratas canguro, ranas, sapos y geckos, entre otros animales. La diversidad de especies varía según la zona en la que vive; por ejemplo, en el sur de Brasil no es raro que capture ratoncitos delicados (Calomys tener), roedores poco conocidos. En las zonas urbanas añade cucarachas a su alimentación.

Colocan estiércol de roedores en la entrada de su hogar para que este atraiga a los escarabajos peloteros.

El mochuelo de madriguera no tiene ningún problema en cazar durante el día. En la temporada de reproducción lo hace en horas diurnas o nocturnas; de lo contrario, prefiere descansar en el día y cazar cuando el sol se ha puesto. Es muy eficaz; si encuentra una presa, se dirige hacia ella cual ave veloz y la sujeta con el pico hasta llevarla a su madriguera y comerla. Una táctica auxiliar consiste en colocar estiércol de roedores en la entrada de su hogar para que este atraiga a los escarabajos peloteros. Una vez que están cerca, el mochuelo aprovecha y los captura.

Curiosamente, a veces come semillas y algunos frutos, aunque no se le considera omnívoro.

Comportamiento

Muchos de sus hábitos son muy singulares. En vez de permanecer en los huecos de los árboles, como la mayoría de los búhos, se establece en madrigueras debajo de la tierra o ligeramente elevadas, entre  rocas e incluso dentro de tuberías. Esto es resultado de una vida en las praderas y en zonas sin árboles.

Pasa mucho tiempo en el suelo, por donde se mueve gracias a pasos torpes y cortos saltos. Sus hábitos son diurnos y nocturnos, según la época y sus necesidades. No se le considera social, pero puede compartir su madriguera con otros de sus congéneres. Es muy raro que cave su propia madriguera; prefiere usar una desocupada de armadillos, tuzas, perritos de la pradera u otros animales terrestres.

Información sobre el mochuelo de madriguera

Mochuelo de madriguera en Parque nacional de los Everglades, Florida.

Reproducción

La temporada de reproducción de Athene cunicularia varía en el hemisferio norte y hemisferio sur, pero suele comenzar en el verano. Los individuos sexualmente maduros tienden a ser monógamos; las parejas se instalan en un pequeño territorio conformado por su madriguera y la zona circundante.

Después de la cópula, la hembra coloca de 4 a 12 huevos blancos y los incuba durante cerca de un mes. Al mismo tiempo, el macho tiene la responsabilidad de llevarle comida. Los polluelos nacen con los ojos cerrados, y aunque al principio están cubiertos por un suave plumón gris, al cabo de unas semanas tienen un aspecto muy parecido al de sus padres.

La alimentación de las crías se prolonga durante 1-3 meses, aunque alrededor de los 44 días de nacidos ya pueden salir de la madriguera. Pese al relativamente elevado número de huevos, solo unos 4 o 5 polluelos sobreviven a largo plazo.

Amenazas y conservación

Ha sido víctima de los insecticidas y plaguicidas usados en los campos agrícolas.

La especie aparece en la categoría “Preocupación Menor” de la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. Dado su amplio rango y su extensa población, no se le considera globalmente amenazada, aunque, como muchos animales, ha sido víctima de los insecticidas y plaguicidas usados en los campos agrícolas, la colisión con autos y la deforestación que perjudica su hábitat. En Canadá, las autoridades lo consideran en peligro de extinción dentro de su territorio, y en México el mochuelo de madriguera sí está amenazado.

Se ha realizado algunos esfuerzos de conservación, que incluyen campañas para promover la eliminación del uso de plaguicidas y la creación de madrigueras artificiales.